Me miró fijamente, de esa manera especial que hacía que se parara mi mundo, ya no había vuleta atrás, finalmente había reconocido que sentía por él, y justo en este momento, con su cabeza sobre mis rodillas con su mirada fija en la mía, con su cuerpo totalmente dolorido. Ni siquiera sabía si se acordaría de esas palabras más tarde, probablemente estaría más que desorientado por las golpes que había recibido.
Harry iba a hablar cuando mi hermano nos interrumpió.
-Harry, tío, ¿cómo estás?¿Y qué mierdas hacías aquí con tanto matón? Joder, si no hubiésemos llegado podían haberte matado. -se agachó para quedar a la altura de Harry y mía.
-Zayn, no le agobies ahora, no creo que sea lo que necesite ahora. -repliqué con la mirada fija en Harry todavía.
-No te preocupes fiore. Esto no ha sido nada, estoy bien. -se incorporó y entre gruñidos trató de levantarse.
-Para memo, te vas a hacer daño. Nosotros te ayudamos. ¿Estás seguro de que puedes levantarte? -le agarré de la mano.
-Más que seguro. - apretó mi mano, y con su dedo pulgar la acariciaba.
-Puto Styles, no te rindes nunca, ¿eh? -Zayn pasó el brazo de Harry arededor de su cuello.
-He estado a punto de hacerlo. -su expresión cambió instantanéamente.
-Bueno, lo importante es que estás bien. -intenté cambiar de tema, no quería saber más de lo que había pasado, por lo menos por el momento.
Demasiadas cosas estaban ocurriendo en pocos días, y solo quería que llegase algo bueno; joder, no es tan díficil tener una vida más o menos plena. Estaba dispuesta a ser feliz de una vez por todas, ¿sería al lado de Harry? Esa pregunta rondaba por mi cabeza, pero no podía hallar la respuesta en estos momentos, me arriesgaría, una vez más lo haría, ya no me quedaba nada que perder, no tenía nada, ni a mi padre, ni siquiera a mi mejor amigo; así que estaba dispuesta a empezar de cero, pero en esta misma ciudad, no quería dejar a Harry; solo me haría más daño y también se lo haría a él.
Entre mi hermano y yo cogimos a Harry, le hice pasar el brazo por detrás de mi cuello, pero inmediatamente lo apartó para cogerme la mano.
-Así mejor.- me susurró en el oído, y un escalofrío me recorrió de arriba a abajo.
Llegamos a casa de Harry y este se sentó en el sofá haciendo una mueca de dolor de nuevo, desde que habíamos bajado del coche no había querido que nadie le agarrase, más bien el me había agarrado a mí, Harry no había soltado mi mano en todo el camino.
-¿Estás seguro de que no necesitas que te llevemos al hospital Harry? Ellos te curarán bien todas esas heridas.
-No quiero ningún médico, cúrame tú. -sonrió picaramente, mientras acariciaba ambos lados de mi cara con sus enormes manos. -Tú me curarás mejor que cualquier gilipollas de bata blanca.
-Harry. -sonreí y acto seguido le regañé. -No llames así a los médicos, ellos si ayudan, de verdad, lo juro, ¿eh? -puse una mano en mi pecho y subí la otra como si estuviera en un juicio.
-Fiore, algo que debes saber sobre mí, es que jamás, y cuando digo jamás, es jamás, visitaré a un jodido matasanos.
¿Cómo podía ser tan irritante a veces? Sus cambios de humor me pertubaban, ahora mismo tenía ganas de preguntarle el por qué no quería ir a un médico, el por qué los matones de Louis le estaban dando semejante paliza, el por qué de la nota que aquella vez vi en su habitación... Muchas preguntas rondaban mi cabeza desde que le conocía y por un motivo u otro nunca le había formulado ninguna, pero tampoco lo haría ahora, seguramente le sacaría de sus casillas y ni él, ni yo estábamos como para discutir de nuevo. Apenas acababa de comenzar el día y yo ya estaba exhuasta, y completamente agotada.
-Está bien, como quieras. Iré a por el botiquín entonces. -hice amago de levantarme del sofá, pero Harry me retuvo, agarró mi cara y me hizo mirarle.
-No estarás molesta, ¿verdad? -preguntó divertido.
-Para nada. -agaché la mirada para que no notara mi molestia.
-No me gustan los médicos, eso es todo, ¿vale? No quiero más peleas hoy, con una por día voy servido. -se echó a reír y me contagió a mi también. Era un completo anormal cuando se lo proponía, pero cuando reía, con el simple sonido de su risa, cambiaba todo.
-Vale, no te tocaré los huevos por hoy. -le guiñé un ojo.
-Puedes tocármelos si quieres, no hay problema. -volvió a susurrarme al oído, su aliento cerca de mi oreja hacía que perdiese los estribos.
-¡GILIPOLLAS! Más quisieras tú. -posé uno de mis dedos en su pecho y lo recorrí de arriba a abajo.
-Dios, me voy a duchar o esto acabará como yo quiero que acabe y me da igual si está tu hermano aquí. -se levantó cojeando y subió la escaleras a un ritmo calmado.
Harry, Harry, Harry... era tan cambiante, tan poco predecible, y eso solo aumentaba mi atracción por él. Una atracción que me recorría de la cabeza a los pies.
-¿Dónde está el inutil este? -Zayn salió de la cocina con una bolsa de hielos.
-Se ha ido a duchar, ¿sabes dónde está el botiquín? Habrá que curarle después.
-Está en el baño de arriba.
-Oh. Entonces lo cogeré cuando Harry salga. Voy a la cocina a beber agua.
-Espera (Tn__). -el tono serio de Zayn me hizo frenar. -¿Me vas a seguir negando que entre Harry y tú hay algo?
Suspiré profundo, ya no había manera de ocultárselo a mi hermano, tampoco es que tuviera la necesidad, todo quedaba al descubierto ya, mis sentimientos y los de Harry.
-Sí, siento algo por él, ¿contento ya?
-Sí, solo quería oírtelo decir. -se echó a reír. -A ver quien os aguanta ahora, solo rezo porque no acabéis destrozando la casa.
La casa. La familia Horan. Ahora que lo pensaba seguramente Maura y Bobby se estarían preguntando donde estaba ya que mi coche estaba aparcado frente a su casa y mis cosas seguían allí, al único que no le importaría sería a Niall, ¿y ahora que iba a hacer?¿Dónde viviría? Claramente no podía quedarme en casa de los Horan, ya no por Niall, sino porque si me quedaba en Londres definitivamente, necesitaría un lugar donde vivir. Tenía dinero suficiente como para alquilarme una propia, pero necesitaba hacerlo en tiempo récord, no podía seguir en casa de Bobby y tampoco podía quedarme en casa de Harry.
-Eo, tierra llamando a la loca de (Tn__).
-Sí, perdón. Estaba pensando.
-¿En qué si puede saberse?
-En donde me voy a quedar ahora que no me marcho de Londres.
-Yo ya tenía pensado donde. -sonrió de medio lado. -Tengo una amiga, que es vecina nuestra, tan solo vive dos casa más a la derecha, y vive sola, siempre ha dicho que quiere alguien que le haga compañía, así que he pensado que podrías ser la indicada para vivir con ella. A no ser que quieras volver a tu antigua casa. -soltó ironicamente.
-Ni me lo menciones. No quiero estar en nungún lado que involucre a... a nuestro padre.
-Corrección, ese ya no es mi padre, no sé si será el tuyo.
-Zayn...
-Solo he dicho la verdad. Mira, piénsalo durante el día de hoy, esta noche quédate a dormir aquí, estoy segura de que Harry está encantado de que te quedes aquí, y a mí mientras no hagáis ruido por la noche.
-Eres subnormal, querido hermano. Pero vale, acepto tu propuesta. El problema es que todas mis cosas siguen en casa de Bobby.
-Por eso ni te preocupes, yo voy por ellas en un rato, ¿vas a querer venir?
Me contuve las lágrimas al pensar en Niall, sabía que debía explicar a Bobby y Maura mi repentino cambio de opinión, pero no quería hacerlo ahora, no más Niall, él había decidido cortar su amistad conmigo y yo no estaba dispuesta a rogar nada, me dolía, me dolía mucho, era mi segundo hermano, mi rubio, pero de momento no iba a hacer más, nunca había sido de las que volvían con el rabo entre las piernas, y no iba a serlo a ahora; aunque en parte ya había cedido en algo con lo del tema Harry, pero no más.
-No, ve tú. Dile a Bobby y Maura que ya les explicaré todo.
-¿Y a Niall? -Zayn frunció el ceño como muestra de extrañeza.
-Nada, ya no somos amigos. Y te pido que no m hagas interrogatorios, ni a mí, ni a él si le ves.
-Pides mucho, pero no lo haré. -suspiró profundo. -Voy a comprar algo para cenar y más gasas por si el memo de Harry las necesita. A este paso le vamos a envolver, va a ser el momia gilipollas.
Me carcajeé como una niña pequeña, estos eran los momentos que extrañaba tener con mi hermano, necesitaba tenerle cerca y que me hiciese reír con sus gilipolleces.
-No olvides que te quiero, ¿vale pequeña? -me abrazó con fuerza y yo apoyé la cabeza en su pecho.
-Lo mismo digo moreno.
-Ahora vuelvo.
Zayn salió de casa dejándome sola en el salón, así que opté por subir arriba a esperar que Harry terminara. Mientras pensaría en la propuesta que me había hecho Zayn sobre vivir en una casa con otra tía que no conocía de nada. Nunca me había visto en una así, siempre había vivido sola, sin tener que compartir nada con nadie, ni mucho menos con una extraña, pero la verdad es que era la única opción que tenía ahora, podría mirar lugares asequibles mientras, y supongo que un poco de compañía femenina no me vendría nada mal, siempre y cuando no fuese una niña de papá como Gemma, no era mala chica, pero su actitud de adinerada no iba conmigo para nada. Ni siquiera sabía si aprobaba del todo su relación con Niall, aunque al fin y al cabo ahora ella sería la que le podría cuidar, ya que nuestra amistad había terminado; estaba segura de que ella le quería, porque de otra manera no tendría porque haberse fijado en alguien de la condición de Niall, un rebelde que llevaba chaquetas de cuero, salía de bares y venía de una familia obrera.
La puerta del baño se abrió y Harry asomó la cabeza. El agua caía de sus rizos que casi le tapaban la cara. Debía adimitir que Harry era realmente guapo y sexy. Era la primera vez que pensaba algo así d eun tío. la mayoría me parecían repulsivos, estaba el claro ejemplo de Louis.
Louis. Había quedado esta tarde con él a cambio de que sus matones dejasen en paz a Harry, debía cambiar esa cita, por nada del mundo quería quedar con él hoy, aunque sabía que tendría que hacerlo tarde o temprano. Ese imbécil de lo contrario buscaría a Harry para rematar lo que había empezado, y eso si que no lo permitiría. Solo esperaba que Harry no hubiese escuchado esa conversación que tuve con Louis, sabría que no me dejaría ir igualmente, pero era mejor que no supiese nada. Seguramente Harry tendría el número del gilipollas de Louis en su móvil, luego lo cogería para poder hablar con él.
-Fiore, ¿vienes a curarme? -me penetró con sus ojos verdes. -El botiquín está aquí.
-Estarás vestido, ¿verdad idiota?
-Entra y lo verás. -me retó con la mirada, y yo sin ningún pudor empujé la puerta del baño tras la que se escondía para pasar dentro.
Llevaba una toalla enroscada a la cintura y el agua caía por todo su cuerpo, ahora podía ver con más claridad todos y cada uno de sus tatuajes. Las dos golondrinas en el pecho, su mariposa en el estómago, esa mariposa que me hacía quedarme embelesada porque sabía sin entender como alguien como él podía tener semejante tatuaje, pero era precioso. También alcancé a ver una rosa en su antebrazo, ese era el nuevo que Zayn le había hecho, ¿que significaría? En el resto ya me había fijado ya que sus camisetas de manga corta dejaban al descubierto los pedazos de tinta de sus brazos.
Entorno a la mariposa y a las dos golondrinas había unos cuantos moratones y rasguños, esos gorilas le habían arañado el cuerpo. No podía apartar la mirada de su torso, ya no sabía si eran por sus tatuajes, por sus heridas o por qué, simplemente no podía.
-Preciosa, mi cara está aquí arriba. -se señaló el rostro a la vez que se mordía el labio intentando contener la risa.
-Perdón, es solo que esos cabrones si que te han hecho pupita, pareces de cristal león. -sonreí de manera irónica.
-No tanta como parece. -me devolvió la sonrisa, y dio unos pasos hacia mí.
Para salir de mi embobamiento me acerqué al lavabo donde Harry había dejado el botiquín y saqué un par de gasas y agua oxigenada.
me encanta tu novela,la adoro,te adoro a ti por escribiir tan bien espero que sigas prontoo la novela a ver que pasa al final con Louis,y si se arreglaran las cosas con Niall... siguela pronto jajajaja porfis ¡Faliz Navidad!(por si se me olvida felicitarte las navidades el dia de navidad)Fdo:Claraa
ResponderEliminarAcabo de terminar de leer todos los capitulos y puedo decir que estoy enganchada jajaja Me encanta la novela, siguela pronto porfa :):)
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