domingo, 13 de octubre de 2013

Capítulo 10


"Mi novia vive aquí", ¿cómo iba a vivir su novia en un lugar como este? Era practicamente imposible, estaba muy fuera de lugar.
-¿Tu novia? -seguía sorprendida.
-Sí, mi novia es la hija de el señor de esta casa, John.
¿QUÉ? Mi mejor amigo era novio de la hermana de Harry y de la hija de ese capullo, ¿cómo podía ser eso posible? Era demasiada coincidencia, ya no sabía si realmente buena o mala, no sabía si terminaba de ser del todo malo que mi mejor amigo estuviese vinculado con la familia de Harry, aunque apuesto a que a Harry, no le agradaría...
-¿Pasa algo preciosa? -Niall me hizo aterrizar.
-No, no es solo que...
-Hola. -una chica salió de detrás de Niall interrumpiéndome. Era tal y como Niall me la había descrito, incluso más guapa a mi parecer.
-Hola. -dije incapaz de articular algo más.
Liam se acercó a ella y la dio dos besos, mientras que yo seguía mirándola con lo que creía que era curiosidad y bueno sobre todo sorpresa.
Esa era Gemma, Gemma Styles, hermana del "león mal domado" Styles. Si no fuese por lo que Harry me había contado de su familia creía que me agradaría. Se parecía mucho a Harry, es más tenía su misma cara, excepto por el color de sus ojos y de su pelo; pero a la vez era muy diferente a Harry... Ella era recatada, fina y risueña, mientras que Harry era rebeldia pura, grosero a veces y pura seriedad. 
Estar en esa casa cada vez era más incómodo para mí, la situación se complicaba más por momentos.
Gemma me observaba, no sabía si acercarse o mantenerse al margen, miré a Niall, él tenía sus ojos en mí, es más juraría que con la mirada me decía que me acercase a ella. Que remedio, si esa chica era importante para mi mejor amigo, yo lo haría.
Me acerqué a Gemma y la di dos besos, seguido de una sonrisa, no muy creíble del todo.
-Encantada. -sonreí de nuevo.
-Gemma, princesa, ella es (Tn__). -le dedicó una mirada dulce y a mí por un momento se me estremeció el corazón.
-Ah, perdona, no sabía quien eras, eres la mejor amiga de Niall, ¿no? Él me ha hablado muchísimo de ti. Te tiene todo el día en mente. -soltó una pequeña risilla.
Por una parte me sentía orgullosa, sabía que Niall no se había olvidado de mí y que seguía mencionándome aunque no estuviera.
-Sí, puede llegar a ser muy pesado, perdón; seguro que te ha hablado basuras de mí. -reí.
-Al revés, eres su "intocable".
Miré a Niall y este me guiñó un ojo, era el mejor amigo que se podía tener, sin duda alguna.
-¡DAMAS Y CABALLEROS PUEDEN IR APROXIMÁNDOSE A LA MESA DEL COMEDOR, LA CENA ESTÁ A PUNTO DE EMPEZAR! -la voz de un hombre se extendía por toda la sala.
Gemma agarró la mano de Niall y comenzó a andar.
-Vamos chicos, la cena va a empezar. -dijo en apenas un susurro.
Yo me agarré al brazo de Liam, supongo que instintivamente al ver la relación de Niall y Gemma, pero eso no era propio de mí, ¿quizña empezaba a sentir envidia?¿Envidia del amor?¿Envidia de los enamorados? No, definitivamente no. 
Solté el brazo de Liam, y este me miró preocupado; le dediqué una sonrisa y eso pareció relajarle.
De ninguna manera sentía envidia, había sido puro instinto sin más.
Entramos en el gran comedor, al igual que el resto de la casa, era exquisito, con enormes lámparas de cristal colgando del techo y una gran mesa alargada presidiendo ese cuarto.
Mis tripas rugían al ver tanta comida junta, apenas había probado bocado en todo el día. Ya deseaba poder sentarme y comer sin preocupaciones, pero no, debía guardar las formas.
-¿Cómo va todo por aquí? -la voz de mi padre hizo que me olvidara de la comida por un momento.
-Bien. -intenté sonreír. Seguía enfadada con él por haberme hecho venir a esta estúpida cena, pero ya no tenía caso.
-Sigo diciendo que estás preciosa, tu madre se alegraría mucho de ver que llevas puesto su vestido y que lo luces igual de bien que ella.
-Papá, para, por favor...
-Lo siento hija, no podía evitarlo. ¿Liam está siendo buen acompañante? -cambió de tema radicalmente.
-Claro que lo está siendo. -miré a Liam y él me sonrió.
-Señor, seré atento con su hija siempre.
-Vaya, así me gusta chico.
Mi padre era frío con todo el mundo, con Liam también, pero estaba segura de que era de su agrado aunque no lo mostrase, era el tipo de chico que querría para mí, sin duda alguna.
-Vaya, vaya, veo que tu hija ha venido también, (NPad__). -John se situó junto a mi padre.
-Sí, así es, como trabajadora de mi empresa e hija, que menos que estar aquí.
-Siempre es un placer verla, Srta (Tn__). -cogió mi mano y se la llevó a los labios; yo la aparté en cuanto pude.
-Gracias, lo mismo digo.
-Está preciosa.
Agarré de nuevo el brazo de Liam para que se enterara de que no venía sola. Liam me miró, y pudo comprobar que aquel hombre no era de mi agrado y por lo que podía observar tampoco del suyo.
-Gracias.
-No las de, una belleza como usted se merece mil y un piropos. Veo que no viene sola, ¿quién es él?
-Es mi secretario. -mi padre respondió por mí.
-Oh vaya. Un placer muchacho. -le estrechó la mano, Liam frunció el ceño y asintió. -Bueno, tomar asiento, la cena va a comenzar, espero que sea de vuestro agrado.
John y mi padre se alejaron. Liam sacó una de las sillas para que me sentara, y depués se sentó a mi lado. Niall y Gemma aparecieron de nuevo y se acomodaron al lado nuestro también, quedando yo entremedias de Liam y Niall. Daba gracias porque esto hubiese sido así, de esta manera no me sentiría tan fuera de lugar.
La cena no transcurrió tan mal, aunque por lo que pude comprobar, la mujer de John no estaba, ¿dónde estaría? Tenía curiosidad por saber como era; no debía tenerlo, es más no debía tener interés en nadie de esa familia, pero sin embargo no podía ocultar mis ganas de saber más.
La comida estaba buenísima, se notaba que era todo carísimo y hecho por muy buenos cocineros; no podía ser menos viniendo de una familia como esa.
Mi padre había optado por sentarse al lado de John, no me gustaba decir eso de mi padre pero estaba siendo un completo "lame-culos", y ese hombre no se merecía tener relación con alguien como mi padre. Durante la cena, pude notar como en reiteradas ocasiones ese hombre fijaba su vista en mí, y eso me atacaba, sentía repulsión, desde el primer momento que le vi.
La gente comenzaba a levantarse de sus asientos una vez terminada la cen y yo aproveché para dirigirme a Niall, necesitaba tomar el aire, aunque fuese un par de minutos; estar en un lugar como ese me estaba volviendo loca.
-Niall.
-Dime preciosa. -me sonrió.
-¿Tienes un cigarro? Necesito salir de aquí y despejarme un poco.
-Siempre llevo, ya lo sabes (Tn__). Espera que te acompaño, esto tampoco termina de cuadrar conmigo.
Busqué a Liam por la sala para saber si quería salir con nosotros, dado que tampoco se le veía muy cómodo, pero lo encontré hablando animadamente con mi padre, así que no me molesté.
Salimos de la casa,  y nos sentamos en un banco de madera que había justo enfrente de esta; por fin aire puro, sentía que por unos minutos podía volver a ser yo.
-¿Y bien?¿Qué te ha parecido Gemma? -me preguntó mientras me tendía el cigarro para que lo cogiese.
-Es totalmente opuesta a ti, pero he de decir que parece buena chica, aunque... -me callé mientras  me llevaba el cigarro a los labios. -¿Tienes fuego?
Niall metió la mano en el bolsillo interior de su chaqueta y sacó el mechero para tendérmelo de nuevo.
-¿Aunque qué? -preguntó buscando una respuesta inmediata.
-Nada, olvídalo, tonterías mías. La chica tiene pinta de ser legal, fuera de mi rollo pero legal. Aunque esperaba más de ti. -me burlé.
-¿Segura? Sabes que puedes decirme todo lo que pienses, no te juzgaré.
-A ver rubio, ¿cuando te he ocultado yo a ti mis pensamientos? -lo cierto es que lo estaba haciendo ahora mismo.
-Nunca. -sonrió
-Solo una pregunta. -di una calada al cigarro y expulsé el humo lentamente. -¿Es hija única?
-Sí. -asintió. -Tenía un hermano un año más pequeño, pero murió.
¿Murió?¿Qué?¿Cómo era capaz esa familia de inventar semejante estupidez?Estaban jugando con la vida de uno de sus "supuestos" seres queridos, en esa familia eran todos unos verdaderos capullos, con decir que Harry era el más normal...
-Ah, ¿y de qué murió?
-No lo sé. Nunca quieren hablar de él, dicen que les hace daño.
Tenía ganas de decirle que el hermano de esa chica no estaba muerto y que le estaban engañando, pero no quería estropear lo que tenía con esa chica, aunque fuese una impresentable por el hecho de fingir la muerte de su hermano.
-¿Y tú qué? Mírate, pareces una princesa ricachona de esas de los cuentos..
-Idea de mi padre, solo a él se le ocurre traerme a un lugar como este.
-Es lo que tiene tener como padre a un estirado. -se carcajeó.
-Muy gracioso cobarde. Has tenido los huevos de enamorarte y dejarme en mi soledad. -intenté hacerme la resignada.
-Dios. -dijo todavía entre risas. -No sabes lo que te había echado de menos. -me abrazó con fuerza.
-Y yo a ti. -apoyé la cabeza en su hombro.
-¡NIALL CARIÑO! -podía percibir la voz de Gemma.
-¿Te importa si voy a ver que quiere preciosa?
-Para nada. -negué. -Ve con la churri, yo termino esto y voy para adentro.
Niall se levantó del banco y se dirigió de nuevo a la casa. Estaba contenta por él, le veía más feliz que de costumbre y verle así no tenía precio, era mi mejor amigo, mi segundo hermano; siempre nos habíamos cuidado el uno al otro y nos habíamos preocupado el uno por el otro. Aunque lo cierto era que no sabía como podía durar esa relación sosteniendo una mentira como es el fingimiento de muerte de alguien. Harry no se merecía eso, no se merecía que le diesen por muerto, quizá debía contarle lo que estaba pasando.
Saqué el móvil de mi bolso, quería hablar con él, más bien debía hablar con él.
Un mensaje recibido; vaya, si antes quería hablar con él, antes tenía un mensaje suyo en mi móvil.
"Fiore, ¿tienes planes para esta noche? He pensado que podríamos tomar algo. H."
Mierda, hacía más de una hora que me había envíado eso. Claro que hubiese preferido estar tomando algo con él antes que estar en casa de su "fantástico" padre.
"Siento no haber contestado antes, pero estoy en una cena de trabajo. ¿Lo dejamos para mañana?"
Tenía ganas de pulsar la tecla llamar, y contarle todo lo que estaba pasando, pero era mejor decírselo tranquilamente cuando ya no estuviese en este lugar.
Guardé el móvil en mi bolso de nuevo y terminé de fumarme el cigarro antes de meterme otra vez en ese estúpido ambiente.
-¿Cómo es que estás aquí tan solita? -el padre de Harry se sentó a mi lado. -¿Neceistas compañía? -intentó tocarme la cara, pero yo fuí más rápida y me aparté.
-No es necesario, sé cuidarme solita.
-Uuuh, no saques la uñas conmigo chiquita. Te conviene que nos llevemos bien, yo puedo darte todo lo que quieres.
-No quiero nada que tenga que ver con usted. Mejor dicho, no quiero nada que tenga que ver contigo. 
No le tenía miedo, es cierto que estábamos solos en la calle en esos instantes, pero no me daba miedo, siempre había sabido defenderme y esta no iba a ser la excepción.
-Claro que lo quieres. -giró mi cabeza para que lo mirara.

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