sábado, 2 de noviembre de 2013

Capítulo 12

Harry seguía mirándome, esperando que le contase más, seguramente no estaría conforme con lo que le había dicho, en eso éramos muy parecidos, cotillas hasta más no poder; él tenía curiosidad por mí y yo por él, que más se podía decir.
-¿Vas a seguir contándome o...? -dijo alargando la vocal más de lo debido. lo que me hizo reír.
Era muy pausado hablando, podría decir que transmitía tranquilidad cuando lo escuchabas, siempre y cuando no se enfadara; Harry cabreado era realmente intimidante, seguía hablando con calma, pero su tono cambiaba, era mucho más rudo; solo recordarlo me hacía estremecer.
-¿Por qué quieres saber tanto Styles? Eres demasiado metenarices.
-Puedo decir lo mismo de ti, fiore. Pero yo soy más educado y contesto a tus preguntas.
-Te recuerdo que la última vez tuve que sacarte las palabras, poco más a golpes. -fruncí el ceño.
-Eso es porque no soy un chico fácil. -guiñó un ojo.
-Tampoco me interesa si lo eres o no. -dije mientras cogía uno de los croissants que Harry había dejado sobre la mesa.
-Bueno a diferencia de ti, yo si estoy interesado en ti, y vas a tener que aguantar mi curiosidad.
Mis entrañas se encogieron por un momento, su "yo si estoy interesado en ti", me había chocado. demasiado. No entendía como sus palabras podían tener tanto poder sobre mí.
-Que remedio. -traté de recomponerme. -Te contaré entonces.
-Te escucho atento. -echó su cuerpo hacia atrás para quedar apoyado en el respaldo del sofá. mientras sostenía en una de sus manos, otro croissant.
-Verás, no quiero decepcionar a mi padre, él ha sido quien nos ha cuidado todos estos años, desde que mi madre murió y creo que se lo debo.
-Te entiendo, y entiendo lo que habéis tenido que pasar tras la muerte de tu madre, tu hermano me ha contado un poco, pero escúchame, eso no significa que le debas nada. No puedes condenar tu vida, necesitas hacer aquello que realmente te ilusiona, aquello que quieres, la vida solo se vive una vez, no puedes sumirla a la desdicha. Haz lo que realmente quieras. Tu padre tendrá que entenderlo.
Harry volvió a incorporarse, y dejó el croissant sobre la mesa y pasó su mano por mi brazo, de arriba a abajo, acariciándolo.
Una parte de mí decía que debía alejarlo de mí antes de que fuese demasiado tarde, pero la otra parte quería tenerlo cerca de mí; estar junto a él era una lucha constante para mí, pero no me importaba tener esa lucha interior en mí.
"Haz lo que realmente quieras" eso es lo que ese león me había dicho, ¿debería hacerlo?
Harry seguía paseando sus dedos por mi brazo, y yo me moría de ganas de besarlo, no quería pensar, simplemente quería hacerlo.
Sin darme tiempo a pensar me senté a horcajadas sobre él y planté mis labios sobre los suyos antes de que él pudiera decirme algo.
El león me correspondió, y pasó su lengua por mis labios antes de adentrarla de nuevo en mi boca. Tiró de mi goma de pelo, para dejar que este cayera sobre mis hombros, y después lo enrolló en su mano y tiró con suavidad. Con su otra mano acariciaba mis muslos, haciendo pequeños círculos con sus dedos.
La intensidad del beso estaba subiendo, los labios de Harry había pasado a mi cuello y eso me estaba volviendo loca, si no lo frenaba ya, esto acabaría en algo más, y no quería, o eso creía.
Lo separé como pude de mí, él rodó sus ojos y después los fijó en los míos. Nuestra respiración estaba más que agitada; en esa sala solo podía oírse el sonido de nuestras respiraciones completamente desacompasadas.
-¿Qué acabas de hacer fiore? -preguntó mientras intentaba recobrar la respiración.
-Tú me dijiste que hiciera lo que realmente quisiera. -me mordí el labio.
-Wow, no pensé que te lo tomarías tan al pie de la letra, pero he de confesar que me alegra que lo hasyas hecho. -sonrió dejando mostrar sus hoyuelos.
-Por algo tenía que empezar. -afirmé todavía apoyada en sus piernas.
-Eres más peligrosa de lo que pensaba. Tienes esa imagen de rebelde con buen corazón por fuera, pero en el fondo eres una bomba a punto de estallar. A lo mejor eres imposible de desactivar para mí. -volví a mi sitio en el sofá mientras el terminaba sus últimas palabras.
¿A qué se referiría con eso? Quizá me había comportado como una estúpida, y había actuado como una niñita con mis actos, pero ya no era tiempo de arrepentirme. 
-¿A qué te refieres con lo que acabas de decir?
-Por eso te llamo fiore. Esa palabra es italiana y significa "flor", mi abuelo siempre la empleaba para llamar así a mi abuela, y yo te llamé así desde casi el principio de conocernos porque tú eres como una de ellas, bonita por fuera, pero puedes ser dañina por dentro. Las rosas son preciosas, pero sus espinas pueden hacerte daño;  las azaleas son increíbles a vista del ojo humano, pero toda una verdadera bomba si decides probarlas; pues para mí tú eres igual, tengo miedo de probarte demasiado.
-Yo... yo no soy peligrosa. -sus palabras me habían descolocado, no sabía a que se refería exactamente. Yo no tenía nada de peligrosa, en todo caso él.
-No eres peligrosa en el sentido en el que lo estás pensando, pero sí en otros.
-No lo entiendo... Tú tienes pinta de ser mucho más peligroso que yo, lo poco que me han hablado de ti, no pinta bien.
Su expresión cambió completamente. Su mirada era turbia ahora.
-¿Ah sí?¿Y qué es lo que sabes?
-Realmente no sé nada Harry, es solo lo que me han contado, pero voy a fiarme de ti. Quiero hacerlo.
-No sé si deberías la verdad. -su cuerpo se tensó.
-¿Me estás diciendo que desconfíe de ti?
-No exactamente, pero por favor, mantén los ojos abiertos.
-León, eres muy desconcertante. Siempre me haces dar un paso para detrás.
-No es mi intención; es solo que hay cosas de mí que quizá es mejor que no sepas nunca.
-Harry... Las cosas así no van a ningún lado. Joder, se supone que la amistad se basa en la confianza y tú pretendes ocultarme cosas.
-Es por tú bien créeme.
-¡Oh vamos! Creo que soy lo suficientemente mayorcita como para saber que está bien o mal para mí. -me levanté del sofá.
Cuando Harry se ponía así era insoportable, y mi paciencia se volvía prácticamente nula cuando se ponía en ese plan.
-No se trata de ser mayor o pequeña (Tn__), se trata de estar preparada o no estarlo, y tú no lo estás, y sinceramente no quiero que lo estés.
-Está bien, me cansa este jueguecito Styles, no me cuentes nada si no quieres, pero te aseguro que tarde o temprano lo averiguaré, y eso será mucho peor.
-(Tn__), ¿pretendes investigar o qué?
-No, no quiero investigar nada. Todo llegará, y ahora si me disculpas, tengo que arreglarme o llegaré tarde al trabajo. -le reproché mientras me dirigía a las escaleras.
Subí arriba y le dejé allí plantado en el salón; esperaba que cuando bajase no estuviese allí o la discusión iría a mayores, no me contendría y le soltaría mierda totalmente innecesaria.
Pensándolo fríamente no tendría por qué reprocharle nada, es su vida y tiene derecho a contarme lo que él quiera y no lo que a mí me pareciese, pero odiaba que me ocultasen las cosas. Mi frase siempre había sido "el alma que calla es el ama que jamás podrá ser libre".
Igual y no debía llevarme bien con alguien como él, pero a mi parecer era demasiado tarde como para tratar de alejarme de él ya.
Cada cosa que me decía hacía despertar algo en mí que solo quería más y más de él. No podía decir que era amor, porque definitivamente no lo era; "yo no me enamoro" me dije para mí misma, y lo mantendría siempre; pero algo me hacía necesitarle, algo más fuerte de lo que yo creía.
"Tengo miedo de probarte demasiado", esas fueron sus palabras, ¿ese era su miedo?¿qué querría decir? Alguien como él jamás podría enamorarse, al igual que yo, como mucho algún encaprichamiento, pero poco más.
Mi miedo era él amor, y para él, su miedo era yo. No tenía sentido, y no estaba segura de si quería encontrárselo.
Cuando bajé al salón ya no había nadie. Suspiré aliviada. Bastaba de Harry por hoy, y de mis acciones de irresponsabilidad con él. "Joder (Tn__), eres un espíritu libre, ser irresponsable forma parte de ello", la voz de mi conciencia hablaba por mí, pero no estaba del todo de acuerdo con ella.

Cuando llegué a la oficina, me dirigí directamente al despacho de mi padre, le debía una explicación por haberme marchado de la cena sin decir nada, aunque lo cierto era que no quería ir y el me obligó a hacerlo, aún así me sentía mejor si me disculpaba.
Según me acercaba a la puerta del despacho de mi padre podía escuchar voces, más bien gritos, era una discusión. Me paré frente a la puerta y pegué mi cara a ella, para ver si lograba escuchar algo más.
-No pensabas contarlo nunca, ¿verdad?
-Eso no es así, pensaba decíroslo, pero no en estos momentos que todo va bien.
-¿EN SERIO? OLVÍDATE DE MÍ PARA SIEMPRE, MALDITA SEA. NO QUIERO SABER NADA DE ALGUIEN COMO TÚ.
Esa parecía la voz de Zayn, ¿qué hacía Zayn aquí? Hacía años que no veía a mi padre. No entiendo que podía haberle traído aquí, y menos que le había hecho ponerse así.
Fuí a abrir la puerta, pero se me adelantaron. Zayn apareció tras ella.
-(Tn__)...
-Hermano, ¿qué haces aquí?¿qué ocurre?
-Deberías marcharte lejos de él. -señaló a mi padre, el cual se encontraba de pie, podía notar su tensión. -Solo te hará daño. Si es que puede hacernos más claro. Hazlo, antes de que sea demasiado tarde. Nos vemos hermana. -besó mi cabeza y marchó a lo largo del pasillo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario