Los murmullos volvían al otro lado del teléfono, ¿y si había hecho mal en decírselo a Niall? Últimamente estaba demasiado ocupado con su novia Gemma, y mi presencia a lo mejor no le agradaría. "¿En qué demonios estás pensando? Es tu mejor amigo" esta vez mi conciencia tenía razón. Es imposible que me dijese que no. Oh vamos, ¿con quien iba a querer estar Niall mejor que conmigo? Miles de miedos pasaban por mi mente, si él no me dejaba quedarme no sabría donde ir.
-Sí, claro. -dijo al fin. -Sin problemas.
-¿De verdad? Has tardado mucho en contestar. Si soy molestia, busco otro lugar Niall. -podía notar algo de enfado en mi voz.
-¿Qué?¿Tú eres gilipollas? Sé que nunca te lo he llamado, pero esta vez te lo has ganado a pulso. Recoge tus cosas y ven para acá, ¿de acuerdo? Ya me cuentas cuando estés aquí.
-A sus órdenes calzonazos. -solté una pequeña risilla y colgué.
Me había quitado un peso de encima, solo pensar que Niall me pudiera dejar tirada me hacía enfurecer. Sé que algo raro había, Niall nunca tardaba tanto en tomar una decisión, y sin embargo tuvo que pensárselo para darme un "Sí". Definitivamente averigüaría lo que era sí o sí. Nunca me había ocultado nada y no lo iba a hacer esta vez tampoco.
Me dirigí a mi despacho a recoger las pocas cosas que tenía allí, no quería dejar nada en ese lugar, no quería volver nunca más. Solo me había traído problemas: Mi padre, el padre de Harry, Harry... Bueno no sabía si Harry era realmente un problema para mí; sí, era un capullo, sí, me sacaba de mis casillas, sí, hacía lo que le daba la gana; pero por otra parte él me hacía bien, sacaba lo peor de mí y estaba segura que de que yo sacaba lo peor de él, eso era cierto, pero cuando jugábamos a nuestro juego de besarnos todo acababa, hacía que todo desapareciera. ¿En qué demonios estaba pensando? "(Tn__), es un juego, solo eso, un jodido juego como bien has dicho" me repetía para mí misma.
Entré a mi lugar de trabajo y recogí todo lo que tenía allí, libros, películas, cuadernos, bolígrafos... Al recoger las últimas cosas divisé una foto mía y de mi padre apoyada en la esquina derecha de la mesa. La cogí y la miré por última vez; todo iba a cambiar, mi padre había acabado para mí, no volvería a saber más de él, ni él volvería a saber nada de mí. No me podía creer que estuviera haciendo lo que en su tiempo hizo mi hermano Zayn, peor no podía aguantar más las gilipolleces de mi padre. Quería empezar a vivir mi vida, tal y como siempre la había querido, sin tener que estar pendiente de nadie. Ya me daba igual a quien decepcionar, me daba igual todo.
Una lágrima cayó en el cristal de la foto. Dejé de mirarla y arrojé la foto contra el suelo haciéndola añicos, el cristal saltó por todo el suelo de la sala. Estaba cansada, había llegado al límite de mí.
Toqué a la puerta de la casa de Niall con una maleta a cuestas y una caja en la otra mano, pesaba demasiado, pero no quería llamar a nadie para que me ayudara, ya estaba causando bastante revuelo.
Maura abrió la puerta, me miró con una enorme sonrisa y cogió mi caja para quitarme peso de encima. Pasé tras de ella cerrando la puerta tras de mí.
-Me alegro mucho de que estés aquí cielo. No habrá lugar en el que estés mejor, creéme. -dijo dándome un caluroso abrazo.
-Siento molestaros, de verdad, Maura. Estoy segura de que ya tenéis bastante como para que venga aquí a daros la brasa.
-Shhh. (Tn__), siempre es un placer tenerte aquí, no digas tonterías. Pero cuéntame, ¿qué ha pasado?
Maura se adentró en la cocina y yo la seguí de nuevo sentándome en una de las sillas que rodeaban la mesa.
-Mi padre... No lo aguanto más Maura, he hecho todo por hacerle feliz, porque creía que se lo debía, y él no me ha devuelto nada, tan solo mentiras y secretos, y ya no lo aguanto más. -dije mirándome las manos. Estaba segura de que si la miraba a ella derramaría más de una lágrima y no quería eso.
-¿Sabes (Tn__)? Yo a tu edad hice lo mismo, me sentía igual y también dejé todo para alejarme de ellos; no sé si hice bien o mal, pero era lo que quería. Solo quiero que sepas que todo lo que tu padre hace es por tu bien. -se sentó a mi lado y me cogió las manos. -Sé que no es mal hombre, aunque sea un cascarrabias. .-río y yo solté una pequeña risa también.
-Lo sé Maura, pero estoy harta, necesito alejarme y empezar una vida nueva, hacer lo que siempre he querido hacer. No digo que no pueda acercarme a él en un futuro, pero ahora no puedo seguir a su lado.
-Te entiendo cielo, y no te preocupes que para eso estamos nosotros.
-Solo serán unos días hasta que encuentre algo. Lo prometo.
-¿Pero te quieres ir de Londres? -preguntó preocupada.
-No lo sé, pero creo que igual sería lo mejor. Sé que dejaría a Niall, a mi hermano y a vosotros aquí, pero también sé que sería la mejor manera de alejarme de todo.
-Mira, yo tengo un amigo que trabaja en una inmobilliaria, te voy a dar su número y tú decides, ¿vale? No queremos que te vayas, pero sé que estarás bien, siempre has sabido arreglartelas. -volvió a sonreírme y yo la correspondí.
Maura cogió una servilleta y sacó un bolígrafo de su bolsillo para apuntarme el número de ese hombre. Ella era como una segunda madre para mí, desde pequeñita me había tratado como a una hija más y había sabido entenderme, acudía a ella cuando necesitaba una opinión femenina, y ella de alguna manera había sabido reemplazar la ausencia de mi madre, y le estaba eternamente agradecida por ello.
-Aquí tienes cielo. -me ofreció el papel y yo lo cogí y lo metí en el bolsillo trasero de mi pantalón.
-Mil gracias Maura. ¿Y Niall y Bobby dónde están? -cambié de tema, no quería seguir hablando de mi padre.
-Pues Bobby en el bar y Niall ha ido a ayudarle mientras yo arreglaba un poco la casa. Niall volverá por la tarde.
-Oh, vale. Pues con tu permiso voy a subir las cosas arriba. Mi habitación era la misma en la que me quedaba a dormir de pequeña, ¿verdad?
-Exacto. -asintió. -Esa habitación es tu habitación. -recalcó el "tu".
Tras subir las cosas arriba, bajé al salón y llamé a Zayn, quería saber como estaba y pasarme a verle a la tienda de tatuajes. Tenía que pasar el mayor tiempo posible a su lado si finalmente decidía irme de Londres, cosa que cada vez tenía más clara.
Hablé con él durante unos diez minutos, volvía a ser el de siempre, su actitud había cambiado de nuevo. Me dio la dirección de la tienda y tras despedirme de Maura puse rumbo a la tienda.
Aquella tienda era más bien pequeñita pero muy bien decorada, el look rockero que tenía era increíble. Definitivamente ese si era mi lugar, rodeada de olor a cuero, y el sonidod e la tinta penentrando la piel.
-Hermanita. -Zayn salió del mostrador para acercarse a mí.
-¡Zayn! Ya tenía ganas de ver tu lugar de trabajo.
-Lo sé impaciente. Ven conmigo a la sala de tatuar, tengo un cliente esperando. Bueno ya he terminado con él, pero tiene que pagarme. -rió poniéndose un cigarrillo tras la oreja.
Atravesé las cortinas y ahí estaba él de nuevo, sentado en la camilla, mirando un catálogo. Llevaba una especie de pañuelo en la frente que le apartaba su pelo rebelde de la cara. Su vista se fijó en mí en ucanto entré, dejando el catálogo a un lado.
-Styles, traigo visita. -canturreó mi hermano. Era imbécil.
-Oh dios mío, ¿otra vez tú? -intenté hacerme la mártir.
-Yo también me alegro de verte. -dijo mientras terminaba de cubrirse el nuevo tatuaje que tenía en su brazo izquierdo. Tenía curiosidad por saber que era.
-¿Qué has venido a hacerte? -pregunté.
-Un tatuaje. -se burló.
-Oh, que gracioso estás, ¿no? -le miré desafiante.
-Tengo que dejaros un rato, me he quedado sin tinta, espero que Charlie pueda prestarme si quiero terminar con los pedidos de hoy y evitar que me corten los huevos. -tragó saliva.
-Si te quedas sin huevos tampoco pasa nada. Un peligro menos para las mujeres. -se carcajeó Harry.
-Gilipollas, eso no me lo dices en la calle. -dijo mientras salía de la sala.
Zayn desapareció y de nuevo quedamos Harry y yo solos en aquella sala. ¿Por qué tenía que encontrármele dos veces en un mismo día? Quería alejarme de él, pero claro, siendo amigo de mi hermano era bastante difícil. Mi idea de abandonar Londres cada vez cuadraba más en mis planes. Si quería evitar un posible encaprichamiento de Harry.
Harry me hizo una señal para que me sentara a su lado en su camilla, pero no quería hacerlo, no más cercanías, se acabó, un tío solo me traería más problemas y eso era lo último que quería.
-No quiero sentarme.
-Siéntate (Tn__).
-Te he dicho que no.
-Está bien, pues ambos nos quedaremos de pie entonces. - gruñó y se levantó para situarse a mi lado. -¿Cómo... -titubeó -¿Cómo estás?¿Mejor que antes? Fuí a buscarte a tu casa para ver que tal seguías, pero no estabas.
-He dejado mi casa. -le corté.
-¿Qué?¿Por qué? No puedes dejarla así como así. ¿Y dónde estás ahora?
-En casa de un amigo.
-¿Un amigo?¿Qué amigo?¿No sería mejor una amiga?
-¿Y a ti qué coño más te da? Es un amigo Harry, no me le voy a follar ni nada por el estilo. Joder, cierra la boca y deja de preguntarme. -gruñí, su comentario no me había sentado nada bien.
-¿Qué cojones te pasa (Tn__)? Solo intento entablar conversación contigo y mira como me contestas.
-Harry ya no vamos a ser más amigos o lo que sea que seamos. Me voy, me voy de Londres para siempre, y será mejor cortar este estúpido jueguecito de una vez. -le reproché.
-¿QUÉ? -su mandíbula estaba desencajada, sus dientes chirriaban y él volvía a acercarse más y más a mí. -No puedes hacer eso. No te vas. No vas a hacerlo. No te lo permito.
-Tú no tienes que permitirme nada, recuérdalo Styles.
-¡BASTA! Esto no es ningún juego y tú no vas a irte.
-Sí lo es Harry. Nos besamos cuando nos da la gana y eso es todo, luego actuamos como si no hubiera pasado nada, y así una y otra vez.
-Mira (Tn__), si por mí fuera, ya te habría follado, como tú dices, hace días. Ganas no me faltan, te deseo, te deseo con todas mis fuerzas. -se mordió el labio inferior mientras posaba sus manos en mi cintura. -Incluso lo haría ahora mismo. -me acarició la espalda y bajó sus manos hasta situarlas en mi culo, ¿me estaba tocando ese cabrón el culo? Lo cierto es que sus palabras solo hacían que mi sangre hirviera, tenía ganas de besarle una y otra vez, tenía ganas de que me hiciera suya desde el momento el que lo ha dicho, yo también le deseo, no podía negarlo; pero no, esto acababa aquí.
-Pero no lo he hecho. Aunque me muriese de ganas, porque me importas más que un jodido polvo coño. Te lo he dicho esta mañana y te lo repito ahora. -continuó hablando. Su voz era más grave, totalmente ronca. Capaz de cautivar a cualquiera.
Agarró mi trasero con más fuerza y me pegó a él. Tanto él como yo soltamos un pequeño gemido. Estaba demasiado cerca como para rechazarle, como para ni siquiera hablarle, solo notaba mi respiración acelerada cada vez más, mi pecho ardiendo, un gran nudo en el estómago, y unas ganas infinitas de que me besara de nuevo.
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