domingo, 10 de noviembre de 2013

Capítulo 13


¿Qué acababa de pasar?¿Qué no pensaba contarnos mi padre? Apenas eran las 9 de la mañana y mi dolor de cabeza ya estaba empezando, ¿qué no me podía salir nada a derechas últimamente? Si ya estaba de mal humor por Harry, esto solo lo aumentaba más, mucho más.
Mi padre seguía de pie, completamente inmóvil, con su vista fijada en mí. A simple vista no parecía afectarle lo que mi hermano le acababa de decir, pero yo sabía que eso no era así, sabía que estaba mal, pero no lo mostraría, nunca; era demasiado orgulloso.
-¿Qué ocurre? -me adentré en el despacho mientras le preguntaba, y cerré la puerta tras de mí.
-No ocurre nada. -estaba cortante, demasiado cortante, y no iba a permitir que estuviera así conmigo.
-¿Qué es lo que no pensabas contarle a Zayn? -insistí, mis ojos ahora coincidian con los de mi padre.
-No era nada importante.
-Papá, ¿por qué me engañas? Zayn no se pone así por nada, por más enfadado que este contigo. -me acerqué más intentando crear más vínculo entre nosotros.
-(Tn__), ya te he dicho que nada. No inisistas. -fijó su vista en el suelo tras decir eso.
-Está bien, no me lo piensas decir, pues dimito. ¡DIMITO!¡NO VOY A TRABAJAR EN TU MIERDA DE EMPRESA SI NI SIQUIERA CONFÍAS EN MÍ! -grité con todas mis fuerzas, quedando casi sin aliento.
Estaba harta, harta de todo, una empresa que no me gustaba, un jodido padre hermético que jamás se abriría a sus hijos, un león mal domado gilipollas, un amigo que al que casi no veía por culpa de la pija de su novia.. No había nada bueno en mi vida en estos momentos, me sentía sola...
-No saques las cosas de contexto (Tn__). Tú no vas a ningún lado.
-Oh si, ya lo creo que sí. ¡NO QUIERO ESTAR CERCA DE UN PADRE QUE NO CONFÍA EN SU PROPIA HIJA!¡ESTOY HARTA PAPÁ, HARTA DE TODA TU MIERDA!¡ME VOY DE ESTA EMPRESA Y DE TU JODIDA CASA, NO QUIERO VIVIR EN ALGO TUYO! -estaba a punto de llorar, yo no era así, pero esa situación me superaba más de lo que habría pensado que lo haría.
Salí lo más rápido que pude del despacho, mientras intentaba contenarme las lágrimas. No iba a llorar, o al menos no iba a hcerlo en ese lugar. Ya estaba bien de tanta mierda, no sé si estaba en lo correcto, pero lo último que quería era permanecer en ese lugar. Las palabras de Harry rondaban otra vez por mi mente "Haz lo que realmente quieras", ¿habría influido eso en tomar esta decisión? No, definitivamente no, nada que tuviese que ver con él podía influir en mí.
Mi padre ni siquiera se había molestado en seguirme o gritar mi nombre, yo esperaba que lo hiciera, que ilusa era por creerlo; su puto orgullo jamás le dejaría hacer algo así.
No sabía que hacer, ni donde iría después de todo esto, no iba a volver a esa casa donde él pudiera encontrarme, quería alejarme. Quizá debía comenzar a ser una nueva (Tn__). Las lágrimas comenzaban a inundar mis ojos, apenas me dejaban ver con claridad.
-¡(Tn__)!
Dios, ¿quién me nombraba ahora? Mi ensimismamiento no me dejaba ni distinguir el tono de su voz. Pero no iba a pararme, lo último que quería era que toda esa gente estirada me viese en estas condiciones.
-¡(Tn__)!¡Para!
¿Harry? Genial el que faltaba en estos momentos, si no quería ver la cara a mí padre, a él todavía menos, solo me irritaría más. Por más que intenté acelerar mi paso, no sirvió de nada. Harry me agarró del brazo y me dio la vuelta, quedando frente a él.
-Déjame Harry, déjame. Lo último que quiero ahora es verte. ¡DÉJAME! -golpeé su pecho con fuerza una y otra vez. Harry no parecía inmutarse al principio, pero a los pocos segundos me empujó metiéndome así en uno de los servicios, supongo que para que nadie pudiera vernos.
-¿Qué coño te pasa? Dímelo, ahora. -me agarró las muñecas con fuerza para evitar que le golpeara de nuevo. Chico listo.
Las palabras no podían salir de mi boca, me estaba conteniendo demasiadas emociones, y sabía que si hablaba solo conseguiría estallar en mil pedazos, pero no podía contenerme más.
Me aferré fuerte a la camiseta de Harry y empecé a llorar desconsoladamente contra su pecho. Él me rodeó acariciando mi espalda con suavidad y posando su cabeza sobre la mía.
Estaba mostrando mi fragilidad ante él, lo último que hubiese querido hacer era lo que estaba haciendo en esos momentos; pero no podía más. Estaba cansada de toda la situación que me había rodeado durante todos estos días. Era superior a mí. Esto era una jodida mierda.
-Shhh, ya pasó. -me susurró al oído mientras alzaba mi mentón para que lo mirara. Pasó sus pulgares por cada una de mis mejillas, secando así las lágrimas.
Su voz me tranquilizaba, en esos momentos me sentía segura con él, sentía que podía confiar, y no tenía un por qué, hace unas horas había sido un gilipollas conmigo y ahora estaba llorando en su pecho; todo muy lógico.
-¿Quieres contarme que ocurre? -podía ver la preocupación en su mirada, Harry era duro, pero no era tan difícil de pillar.
-Todo me pasa Harry. Estoy cansada de toda esta situación, no quiero más mierda alrededor, quiero ser yo las 24 horas del día, quiero que mi padre deje de ocultarme las cosas, quiero que tú dejes de ser tan díficil conmigo. -las palabras salieron atropelladamente de mi boca, antes de que me diera tiempo a callarme mi comentario sobre él.
-Espera un momento. -me alejó un poco de su pecho para que pudiera mirarle, pero sus manos seguían en mi cadera. -¿Yo he provocado que estés así?
-No necesariamente. -miré sus ojos verdes, su color era más claro, ahora msotraban algo así como cobardía, o incluso miedo. ¿Qué le atemorizaba tanto?
-¿Y por qué has dicho eso entonces?
-Porque... no lo sé... Tu actitud me hace enfermar a veces, creéme, pero tú no eres la raíz de mis problemas. Puedes estar tranquilo, aunque tampoco creo que te importase serlo.
Harry me volvió a agarrar de las muñecas y me pegó a la pared, su cuerpo rozaba el mío, su respiración rozaba mi cara, sus ojos estaban clavados en los míos, y sus manos seguían en mis muñecas.
-¿Cómo puedes decir que no me importa?¡Joder (Tn__)!¿Acaso no se nota que me importas? Deja de comportarte como una maldita cría, y de joder todo. Las cosas podrían ser muy diferentes.
-¿Diferentes? Tú eres el que lo complica todo, imbécil. Yo solo intento acercarme y ser tu amiga, pero tú prefieres seguir alejándote, dejando con el culo al aire todas mis malditas acciones, y estoy harta Harry. -la voz se me quebró, pero ya no iba a derramar ni una sola lágrima más.
-Yo no quiero ser tu amigo. -soltó mis muñecas, pero se pegó más a mi cuerpo.
-Ah muy bien, ¡MALDITO LEÓN MAL DOMADO!¿Entonces para que dices que te importo? Nuestra conversación ha terminado, puedes irte. No quiero escucharte más.
Harry me miraba. Su mirada irradiaba rabia, sus ojos habían oscurecido, ahora eran de un color verde intenso, bastante intimidante; pero yo ya no me sentía intimidada por él me daba igual.
-¡VETE, TE DIGO! -continué con mis gritos.
Y antes de que pudiera articular una palabra más Harry fijó sus labios a los míos con fuerza, parecía como si fuese a partir mis labios con ese beso. Quería resistirme, "no, no quieres", mi conciencia me corregía. Harry posó sus manos a ambos lados de la pared y se pegó completamente a mí, podía jurar que ahora éramos un único cuerpo. Abrí mi boca para corresponder el beso. Lo besé con la misma fuerza que él lo estaba haciendo conmigo. Como si me fuese la vida en ello. Mordí su labio inferior, haciéndole soltar un pequeño gemido. Él volvió a adentrar su lengua en mi boca, moviéndola con fuerza y energía, provocando miles de sensaciones en mí, sensaciones que hacían que todo lo que había pasado hace minutos desapareciera.
Finalmente me aparté para coger aire, y él aprovechó para hablar.
-¿Te ha quedado suficientemente claro que me importas maldita terca?
-Creo que sí. -sonreí. 
Le importaba, o al menos él trataba de hacérmelo ver así, pero no, por más que le importase lo único que iba a tener con él era una amistad. Estos besos no debían significar nada, ni para él, ni para mí; aunque en verdad sí significasen más de lo que creía; pero no, no podía enamorarme. Jamás lo haría, "no digas jamás", la voz de mi conciencia volvía a aparecer; aggg, maldita, cuando menos la necesitaba aparecía.
La puerta del baño se abrió, y una chica de pelo rubio entró en el lugar. Cuando nos vio frenó en seco. Sus ojos se abrieron como platos, y se la notaba avergonzada, seguramente no sabría donde meterse. La situación me causa risa. En minutos había pasado de ahogarme en lágrimas a reírme con ganas.
-Lo... lo siento. -la chica estaba roja como un tomate.
-No te preocupes. -dije conteniéndome la risa. -Ya nos vamos.
Harry abrió la puerta del baño para que yo saliera.
-Pasé un buen día señorita. -Harry sacó sus dotes de seductor antes de salir del baño.
Yo puse mala cara. Seguramente sería así con todas. "Estás celosa", me reprochaba mi conciencia. ¿Yo celosa?¿De qué? Si no sentía nada por él, me respondía a mí misma.
-Tengo que irme a trabajar, todavía tengo que repartir más cosas. ¿Estarás bien?
-¿Puedes dejar de preocuparte y largarte a hacer tus labores? -intenté sonar lo más cortante posible.
-Dios, puedes llegar a ser realmente insoportable, pero...
-A trabajar Styles.
Harry sacudió la cabeza, sonrió y se alejó de mí, podría deducir que maldiciendo algo. Seguramente que yo fuese tan jodidamente irritante. Sí, lo era, pero no quería que se pensase cosas que no eran. Esto estaba comenzando a convertirse en un juego; yo le besaba cuando quería, él hacía lo mismo... Pero no debía ser nada más allá de eso. Yo no le quería, o eso intentaba creer.
Intenté sacar a Harry por unos instantes de mi mente, mientras veía como se montaba en el ascensor.
¿Qué haría ahora?¡Niall! Él era el único que se me ocurría. Seguramente me dejaría quedarme en su casa unos días, hasta que lograra encontrar otro lugar donde vivir.
Saqué el móvil y marqué lo más rápido que pude mientras acortaba la distancia hasta el ascensor. Tras tres tonos una voz de mujer respondió.
-¿Si? -era la voz de Gemma sin duda, dulce como ella sola.
-Gemma, soy (Tn__). ¿Está por ahí Niall? Me urge hablar con él.
-Oh, (Tn__), claro. Ahora mismo te le paso.
Escuché murmullos al otro lado del teléfono, hasta que logré oír la voz de Niall cerca de mi oído.
-Preciosa, que raro que me llames a estas horas. ¿Ocurre algo? -sonaba intrigado.
-Sí, bueno, nada que te alarme. ¿Puedo pedirte un favor?
-Claro preciosa, lo que quieras, ya sabes que para eso estamos los mejores amigos.
-Necesito quedarme en tu casa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario